#94
¿Sabes de qué tengo ganas? De desaparecer. Jamás me había sentido así o al menos hacía muchísimo que tal sensación no me abarcaba de cuerpo entero. Pero es así, y probablemente sea toda tu culpa. Quiero alejarme de esta puta ciudad que te contiene, de estas calles por las que paseas habitualmente, de esos ojos que esporádicamente me podrían interceptar una tarde de Sol y me harían caer de nuevo en aquello que quiero evitar con todas mis fuerzas. Quiero volar lejos, o más bien lejos de ti, sin que la distancia importe tanto: un par de kilómetros pueden ser suficientes, siempre y cuando sean dos kilómetros que me alejen de ti.
Si antes deseaba con todas mis fuerzas tenerte a dos centímetros y que tu aroma me envolviera como desearía que me envolvieran tus brazos, ahora deseo justamente lo opuesto. Niña caprichosa, o más bien una mujer que está cansada de esperar y sufrir por el camino. Muy cansada.